Preparando la última, día 99: últimas series

Primer día de entreno en tierras valencianas! Menudo estreno, haciendo series en pista, el último entreno de series antes del maratón.

Esta vez las hice en pista, con un frío del carajo, pero como iba a ritmo chulo pues aquí nadie pasa frío. Muy bien de piernas, muy bien de coco, todo en orden. Hoy segundo entreno ya en Valencia capital, un rodaje de reconocimiento.

Preparando la última, día 98: rodando ligero

Último rodaje en mi ciudad y se suponía que tenía que ir a un ritmo suave. Después de 98 días de entreno exclusivo maratón este ritmo se me ha convertido en el ritmo suave. Muy bien de piernas, de coco y todo. No se si es la preparación, el convencimiento o todo junto pero todo parece estar dispuesto para poder hacer una gran carrera el domingo que viene. Sin dolores, me siento fuerte y estoy con la motivación por las nubes. ¿Que puede ir mal? Nada. Y es que cuando entiendes que el simple hecho de haberme podido entrenar todos estos días de manera seguida (98 días!) a unos ritmos e intensidades nunca probados por mi entiendes que la sencillez de simplemente estar ahí y hacerlo es un privilegio del que estoy inmensamente agradecido.

En esta vida todo es un regalo. Todo está ahí para que lo toques. Cuando entiendes que solo tienes dos obligaciones (y casi solo una) en esta vida, todo lo demás fluye, todo lo demás lo ves como un regalo. Esto se llama ser agradecido con la vida. Y para mi esa es la segunda obligación: estar agradecido. La primera, comer.

Sal a tocar tu sueño.

Preparando la última, día 97: las últimas series antes de partir

El viernes hice las últimas series en Barcelona antes de irme hacia Valencia. No se si es la motivación, el querer despedirme de mis amigos los murciélagos haciendo un buen entreno o que tengo las piernas para esto y más pero completé el entreno programado con muy buena nota. Demasiada. La bronca del míster no se hizo esperar. Los ritmos fueron un poco más rápidos de lo que deberían haber sido pero como estoy en esta fase que entreno y recupero muy bien pues venga, caña a las piernas, a sudar la camiseta.

Preparando la última, día 96: antepenúltimo rodaje en Barcelona

Como pasa el tiempo… desde el primer día que decidí inscribirme al maratón de Valencia… aunque a veces parece que no, que fue «hace poco». La cifra de días entrenando para este maratón (96) es lo que te pone en situación. De hecho, deberían ser más de 96 ya que tuve un par de parones por dos pequeños problemas en formas de caída, dolores y recuperación posterior. Pero aquí estoy! Cuando integras un hábito en tu vida que sabes que te va a llevar a tu meta, y además lo quieres de verdad, es muy difícil que los golpes, caídas, barreras, etc… te hagan caer. Es fácil pararse… también es fácil seguir: todo depende de como veamos las cosas.

Ayer fue un rodaje de 70 minutos sin pretensiones. Rodar, acumular kilómetros en las piernas y soltar preocupaciones de la jornada de trabajo. Seguimos!

Preparando la última, día 95: esto está que arde!

Y no precisamente el clima, que de golpe y porrazo se ha instalado el otoño, sin preguntar.

Ayer tocaban series, y como ya viene siendo habitual en las últimas semanas las hice en el río. A esas horas y con esa oscuridad poca gente te encuentras con lo que es bastante cómodo pero los que te encuentras son los «convencidos». Los «convencidos» que saben que llueva, haga frío, viento o todas tres condiciones van a salir a hacer sus entrenos. Algunos son para prepararse para una carrera, otros para mejorar su condición física, no importa la meta: lo importante es hacerlo.

Fueron unas series en las que me encontré muy cómodo en el río dirección mar y muy incómodo dirección montaña. Y es que cuando el viento va a tu favor se agradece… y viceversa. Como ayer eran varias repeticiones pude hacer unas cuantas en una dirección y otras en otra. Lo importante, completar el entreno dentro de los tiempos establecidos (más o menos), fallando en las repeticiones dirección montaña 1 o 2 segundos por serie. Bueno, quien no hace no se equivoca.

Ya voy consumiendo días de entreno y ya van quedando pocos entrenos de aquí al 19. Yo ya huelo a paella!

 

Preparando la última, día 94: primer rodaje en manga larga

Parece que hemos pasado del verano al invierno en dos días, con lo que ayer inauguré la temporada de entrenos en camiseta de manga larga. Después me di cuenta que era un poco exagerado pero quiero que el cuerpo se vaya acostumbrando gradualmente al cambio de tiempo. Veremos hoy que clima hace pero parece que el frío ha venido para quedarse.

Preparando la última, día 93: rodando cada vez menos pero rodando

Vamos bajando kilómetros aunque no lo parezca… Justo el domingo faltaban dos semanas para el maratón y si, vamos bajando kilómetros.

Un domingo de rodaje sin más. Esta vez decidí ir en dirección norte y disfrutar del paseo de Badalona hasta la mítica fábrica de Anís del Mono y vuelta.

A veces pienso que soy masoca… o que soy más fuerte que otras cosas. Me explico.

Quien conoce ese paseo del que hablo sabe que está lleno de gente paseando, sobretodo un domingo por la mañana soleado. Realmente es muy agradable disfrutar del sol en esas condiciones. Pero quien lo conoce de verdad sabe que está plagado de bares y restaurantes con sus respectivas terrazas… y sus respectivos aromas a comida. En otro momento me habría parado sin pensar a tomar algo pero es aquí cuando la fuerza de un propósito mayor tira de la cuerda.

¿Que quiero decir con esto? Que el propósito y la convicción de realizar unos buenos entrenamientos para ir de la mejor manera posible preparado para el maratón lo pueden todo. Y este es solo un ejemplo de lo que ocurre más de lo que creemos en nuestra vida: siempre hay algo que tira más fuerte de la cuerda y todo lo demás se queda atrás. A veces de manera consciente, a veces de manera subconsciente pero es algo que debemos abrazar y creer sin llantos. En ocasiones pensamos «vaya, voy a hacer el entreno pero no puedo ir a tomar un refresco». Creo que si eso llegas a verlo así es que no estás tan de acuerdo en hacer el entreno. A veces nos preocupamos más por lo que no tenemos que por lo que tenemos, y eso, hace difuminar nuestros objetivos y metas. Cuando realmente quieres algo debes abrazarlo con todas tus fuerzas.

¿Y porqué os explico todo esto? Pues porque cuando yo estaba pasando por allí no me vino ni un deseo de pararme a tomar un refresco. Mejor dicho, quería seguir entrenando y lo mejor de todo es que me ocurrió de manera subconsciente. Realmente lo pienso ahora y me digo «no tuve ningún deseo de pararme».

Éste es uno de los aprendizajes más importantes, sino el que más, que he aprendido de lo que supone prepararse un maratón.

Preparando la última, día 92: de series en el río

Dado que el último día de series en pista sufrí más de lo previsto quise hacer las de ayer en el río, también recomendación de mi entrenador. Hacer las series en el río tiene sus partes malas y sus partes buenas.

Las malas es que, dependiendo la hora, y en esta época del año ya tenemos menos sol, tienes poca luz con la que ver lo que pasa a tu alrededor.Otra es que, si te pasa algo estás bastante solo. Otra es que no tienes una fuente agua donde poder habituallar, refrescarte, etc…

Y otra es el viento, que aunque en pista también lo tienes, no lo sufres con la misma distancia. Si te tocan series de 1000 en pista sabes que, como mucho te van a tocar dos rectas de 125 metros de viento, en cambio, en el río, una serie de 1000 en linea recta es comerte el viento durante 1000 metros. No es lo mismo viento en contra durante 250 metros que durante 1000.

 

Y las buenas. Aunque una de las razones negativas ha sido la luz, ahora lo pongo como algo positivo. Debido a mi trabajo y mis tareas personales me paso un mínimo de 8 horas diariamente delante de una pantalla o varias. Estar un buen rato con poca luz o solo con la luz que producen algunos reflejos me relaja mucho la vista… y la mente. Obviamente hablo de salir en la tarde-noche cuando el sol se ha puesto pero creo que es también aplicable por la mañana, por los beneficios que te aporta ver sol, vegetación y mirar lejos.

Otra, relacionado con lo anterior, es el silencio. En una gran ciudad es difícil tener ni unos pocos segundos de silencio total, o por lo menos, de un sonido leve y aunque en los alrededores del río discurren calles, autopistas, etc… los sonidos son muy leves. Escuchas tu respiración, tu pisada y de noche, los murciélagos. Volvemos a lo mismo de antes. Después de varias horas entre ordenadores, smartphones y demás esto es necesario para mi.

Otra buena es que tenemos el privilegio de contar con una zona asfaltada lineal de casi 5 kilómetros, toda ella señalizada cada 25 metros, con espacio para corredores, ciclistas y paseantes. Además de la zona asfaltada hay zona con cesped. Para mi, tener esto en una ciudad, es un privilegio del cual estoy inmensamente agradecido.

 

Y después de la chapa que os he dado, el entreno no?

Pues bueno, 15 minutos de calentamiento y luego pirámide de series: 5k+4k+3k+2k+1k. Las tres primeras muy bien, debajo de los tiempo objetivo y muy fresco pero amigo, el 2k y el 1k… los hice de subida, dirección oeste y justamente comenzó a soplar viento del oeste a última hora. Se me hicieron muy cuesta arriba y el tiempo que saqué en las anteriores lo perdí en estas. En el global, muy satisfecho por el entreno, todo y ser viernes y acabar hecho una piltrafa.

Seguimos!

 

Preparando la última, día 91: cumpliendo pero no del todo

Pues es que hoy tocaban 75′ de rodaje aunque me quedé en 56′. Si si, casi 20 minutos menos.

La verdad, hoy tuve un día de trabajo en el que estuve muchas horas sentado, levantándome muy poco. Yendo a casa después del trabajo ya notaba que hoy tenía las piernas como palos y así fue. Eso junto que tenia algunas cosas personales por acabar quise dar por acabado antes de hora el entreno. No pasa nada, el trabajo para el maratón ya está hecho y ahora simplemente se trata de acumular kilómetros. Entrenos fuertes me quedan muy pocos y prefiero llegar bien a ellos que arrastrar piernas palos por hacer rodajes intensos.

Preparando la última, día 90: rodaje zombi

Rodaje zombi si… y es que después de la noche anterior en la que disfruté de unas buenas cervezas artesanas y ese mismo día con un buena comida en casa de mis padres… cualquiera se movia. Me costó la vida acabar el entreno pero todo y eso ahí se hizo. Le estoy cogiendo el gusto a esto de correr por Can Drago. Pronto o tarde, laborable o festivo siempre hay alguien rodando, cosa que te reconforta y piensas «vaya, no soy el único chiflado que corre un festivo a las 8 de la noche».

Vamos acabando con las tiradas largas, los entrenos de más de una hora… ahora se trata de ir poco a poco descansando, tomar algunos masajes y dejar las piernas finas finas.