Preparando la última, día 29: tic tac tic tac…

ding ding ding!

Pues eso, llevando un ritmo constante en unas series largas. Al principio me parecía difícil: ¿cómo lo hago? ¿llevar un ritmo constante por X kilómetros? ¿pero cómo? Ahora es muy fácil. O no. Bueno, no lo se. Simplemente clavo los tiempos. Doy un paso, y otro, y otro… y os puedo asegurar que los ritmos salen solos. Mi cabeza marca el ritmo de mis piernas. Solo me hace falta mirar el ritmo que llevo en la primera vuelta, sincronizar el tiempo de mi reloj con las piernas y y ya tengo el entreno hecho. Así todo el rato.

Como os decía antes, series largas. Algunas en compañía de otr@s companer@s de entreno, otras solo. Y clavando todo el rato el tiempo. Muy agradecido y satisfecho del entreno de ayer. Agradecido de los compañer@s que me acompañaron y orgulloso de mantener el ritmo cuando estaba yo solo. Los entrenos en pista hacen mella dentro mio: correr como un ratón en circulo te hace clavar ritmos.

 

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